PARÍS.- Los franceses votarán mañana en la primera vuelta de unas elecciones legislativas a las que el Partido Socialista (PS), del presidente François Hollande, llega como favorito para controlar la Cámara de Diputados y, de esa forma, gobernar sin sobresaltos.

Un mes después de la elección presidencial, y con el Senado ya bajo control del PS, cerca de 46 millones de franceses están habilitados para votar nuevamente; esta vez, será para elegir entre alguno de los 6.603 candidatos para renovar la totalidad de las 577 bancas de Diputados. Sondeos de las empresas BVA, Ipsos y Harris pronosticaron que el oficialismo quedará ligeramente por debajo de los 289 escaños necesarios para obtener la mayoría absoluta parlamentaria, a la que llegaría cómodamente en alianza con los Verdes y con otras expresiones de izquierda, que lograrían unos 30 lugares.

La imagen positiva del nuevo mandatario es actualmente del 62%, cuatro puntos mayor a la que registraba al momento de ser electo, el 6 de mayo, según un sondeo de la consultora Viavoice. No obstante, el mandatario llamó a su partido a no confiarse y a movilizarse para obtener "una gran mayoría, sólida y coherente". "No lograré conducir el cambio, el que los franceses me pidieron que ponga en marcha, si no poseo una mayoría en la Asamblea Nacional", subrayó.

Por su parte, la conservadora Unión por una Mayoría Popular (UMP) afronta dificultades internas y divisiones que se profundizaron luego de la derrota electoral de su líder y ex Presidente, Nicolas Sarkozy, y su retiro de la política. Aún así, saldría segunda y aspira a tener unas 250 bancas.

El ultraderechista Frente Nacional (FN), que consiguió un inesperadamente alto 17,9% obtendría un máximo de apenas tres escaños. (AFP-DPA-Télam)